Cómo será la sociedad después del Covid-19

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Las preguntas respecto al Covid-19  apuntan más hacia el día después que al aquí y ahora. No es para menos, nos afecta a todos y en todas las áreas. La Astronomía como meticulosa ciencia matemática de todo lo que pasa en el cielo más los hechos históricos, son el material del que se vale la Astrología para comprender la injerencia del cosmos en nuestras vidas y así sobrellevarlas mejor. En este contexto, sabemos que las epidemias y pandemias son precedidas por un fenómeno de triple conjunción planetaria conocido. La misma situación se ha dado desde la peste Justiniana del año 541 hasta ésta que estamos transitando. Tanto así, que cuando surgió el SIDA a poco de darse esta conjunción se sumó una aspectación del Planeta Neptuno en la Casa Astral 8, que definió su carácter de transmisión sexual.

La triple conjunción está constituida por Júpiter: “El gigante que siempre quiere más”. Saturno:  “El titán estructurador y limitante”. Plutón: “El pequeño hurgador de lo inevitable”. Y para la Astrología esta situación se traduce en una sola palabra: enfermedad. La buena noticia es que la humanidad no volverá a padecer esto por bastante tiempo. Descrito en un tono coloquial, esto se semeja a un conflicto entre un cónyuge liberal y otro conservador que son padres de un hijo adolescente con tendencia al trauma, cuyo escandaloso desenlace no les más chance que mudarse a otro país; y todo esto a poco de entrar en la nueva Era.  

Tengamos en cuenta también como dato adicional, que durante los 180 años que dura la transición entre una Era y la otra, éste fenómeno de la “triple conjunción” ocurre con mayor virulencia en cuatro (4) oportunidades. Cada Era Astral dura 2. 160 años, aproximadamente. La que transitamos y que aun no ha concluido es la de PISCIS; comenzando ésta como preludio al nacimiento de Jesucristo. La próxima será la de ACUARIO, cuya formal concreción será en unos pocos años. Pero así como los cambios de Era no ocurren de la noche a la mañana, los acontecimientos son bien notorios aunque paulatinos.

Hay señales que clarifican esta situación. Por un lado, nunca antes la humanidad vivió bajo este carácter religioso y espiritual como factor determinante en su estructura, visible a través de las formas de poder, la educación, la concepción de familia “tipo” e, incluso, de principios económicos como lo ha sido durante la ya casi caduca Era de Piscis. Esto no está bien ni mal, simplemente son domicilios distintos en donde la humanidad se aloja cada 2.160 años bajo las características del signo que la gobierna.

Qué características tiene Acuario? Todas las que desde hace unas décadas se vienen manifestando, a saber: Desde mediados del siglo XIX el avance tecnológico es notable. La esclavitud es historia. La era industrial cambió la económica mundial. La valorización de “comunidad” por sobre el individualismo. La razón sobre el fetichismo. Los derechos humanos. Y pregunto del siglo XX ¿Cuándo nació la Internet? ¿Cuándo logró la humanidad transgredir sus límites físicos y explorar el cosmos? ¿Cuándo sino en el siglo pasado la ciencia avanzó tan vertiginosamente? ¿Desde cuándo hay organizaciones tan diversas mancomunadas y regidas por sus ideales más que por estamentos religiosos o espirituales? La igualdad, el voto femenino, la libertad sexual, la independencia de países, la caída de las monarquías y un montón de ejemplos cuyo común denominador refieren al bien común; Aunque como era de suponer, los cambios de paradigmas siempre ocurren, caos mediante.

Finalmente pasará el tiempo y lo más probable es que esta pandemia se incorpore a nuestra normalidad como ya pasó con otras tantas; pese a los forzosos cambios de hábitos, al desmoronamiento de nuestras estructuras, al golpe de inesperada rudeza y ritmo frenético, pero que tarde o temprano aprenderemos a conllevar. A mediados de 2021 ya hablaremos de: “Aquella época dolorosa”, de las “costumbres que extrañamos”, de lo que “ya no es”, de lo que “aprendimos a valorar”. De lo que realmente tenemos y para qué sirve en verdad. Y también, de cómo fue posible seguir adelante, de nuevas maneras de vivir y encontrar oportunidades, de valores y despropósitos, de formas, de principios que, tarde o temprano, tendremos que aceptar para lograr lo que siempre quisimos …ser felices. Por esta razón, disfrutemos a cada día lo mejor que nos sea posible. Saludos!

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